¿Cómo empezar a ser una persona inclusiva?

Actualizado: 14 abr


Cuando hablamos de inclusión el diccionario lo define como “incluir a todos.” Un significado bastante alentador que no deja a nadie fuera del juego; pero en la práctica el significado de incluir suele ser muy distinto, porque aunque las buenas intenciones están, las metas no se logran.


El principal enemigo de la inclusión es el desconocimiento y los prejuicios, los que muchas veces interfieren en el criterio de la persona con “buenas intenciones” y ella misma termina de alguna forma excluyendo o discriminando.


Para ser inclusivo se debe aprender a lidiar con los prejuicios, ¿por qué?, porque está comprobado que todas las personas hemos adquirido prejuicios alguna vez, ya sea por una experiencia negativa de nuestro pasado o una opinión de nuestro entorno que ha influenciado en la nuestra.



Notebook con ventana en Google y sobre ellas unas manos tecleANDNDO
Notebook con ventana en Google


Para poder eliminar los prejuicios y estereotipos es importante hacer una reflexión profunda acerca de la propia mentalidad e ideas preconcebidas. Aquí te mostramos algunos consejos que seguro te ayudarán:


Reconoce cuáles son tus prejuicios e infórmate sobre ellos: piensa en las cosas que te llevan a formarte una impresión negativa de las personas y pregúntate ¿por qué?, puedes investigar en internet sobre cualquier tema que sea un prejuicio para ti.


Empatiza. ¿Cómo te sientes tú cuando sabes que te están juzgando sin darte la oportunidad de conocerte de verdad? Es molesto y te puede parecer injusto; Entonces antes de empezar a juzgar sin conocer, dale una oportunidad a la persona para conocerla.


Que tus amigos sean de grupos diferentes. La práctica de las habilidades sociales también ayuda a eliminar prejuicios y estereotipos. Si tienes la oportunidad de establecer lazos de amistad con distintas personas, esto te permitirá ampliar la mirada. Cuando además de tu grupo de amigos de la infancia o la adolescencia, disfrutas de planes con personas de la universidad o compañeros de trabajo, acrecientas tu marco de conocimiento porque cada ser humano es irrepetible.


Evita las conclusiones anticipadas al conocer a una persona: No dejes que las opiniones o experiencias de los demás definan a cualquier persona que vayas a conocer. Por ejemplo, imagínate que conoces un compañero de curso que a primera vista pensaste que jamás podría ser tu amigo por como se llama o como habla, o cualquier otra idea preconcebida sobre su aspecto, hasta que comienzas a conocerlo y darte cuenta que tienes muchas cosas en común con esa persona y que podrán ser grandes amigos más allá de lo que te frenaba inicialmente.


Culturizate. La cultura alimenta el sentido crítico y reflexivo, es decir, nos ayuda a pensar. Por tanto, herramientas como la lectura, el cine, el teatro, el arte y las conversaciones con amigos son especialmente educativas para alcanzar la profundidad del conocimiento.


Recuerda siempre que existe una diversidad de personas y debemos valorar a cada una tratándola con el mismo respeto. Piensa ¿Cómo te gustaría que te trataran si tú fueras la o el más diferente de tu grupo?


Intenta extender una mano amiga cuando te encuentres con alguien que está fuera de tu círculo de amistades e inclúyela de un modo que le haga sentir cómodo y pueda mostrar su potencial como amigo, de esta forma derivaras todas las barreras y prejuicios.





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